USTEDES OCHO MAS CINCO,
NOSOTR@S MILLONES CONSTRUYENDO
UN MUNDO MEJOR
Junio de 2007: los pueblos del mundo nos re-encontramos de nuevo frente a un muro de rejas, miles de policías, y gases de bombas lacrimógenas, muros que intentan proteger al imperio de la acción democrática de los pueblos. Adentro de la fortaleza: ellos. Los “representantes” de los trece países más poderosos del planeta, autoproclamados como el gobierno mundial. Fuera, en las calles de Heiligenberg (Alemania) y cientos de ciudades alrededor del mundo están los pueblos, denunciando la falta de transparencia de la reunión del G8+5, y su incapacidad de resolver los problemas graves del mundo actual que declarativamente dicen querer resolver, como la exclusión social, la degradación del medio ambiente, la continuidad del hambre, de enfermedades sanables y de las guerras.
El llamado por la construcción de otro mundo mejor, ya nos llevó desde los levantamientos indígenas de Ecuador, Bolivia y Chiapas, hasta Palestina, Sudáfrica y Corea del Sur. De las protestas contra la Organización Mundial del Comercio en Seattle y el G8 en Génova a los Foros Sociales Mundiales. Desde Nairobi, Bamako y Kerala hasta San José de Apartado, Cochabamba y Tambogrande.
Hoy, nuestro re-encuentro se da en un momento particular. Por la creciente fuerza del movimiento de movimientos, nuestras demandas y propuestas son crecientemente escuchadas por las elites mundiales. De esta manera el Foro Económico Mundial habla sobre el cambio climático, el G8 define una agenda para la erradicación de la pobreza, y el consenso de Washington ya perdió su fuerza hasta en el Banco Mundial.
Sin embargo, no deberíamos engañarnos: la pobreza en verdad es resultado de la opresión, y el cambio climático significa la destrucción de la tierra poniéndonos al borde de la destrucción como especie. O sea, no son problemas temporales, o “daños colaterales” del progreso de la humanidad, como nos dicen nuestr@s gobernantes. Mas bien, son resultados sistemáticamente producidos por el modelo civilizatorio deshumanizante del llamado capitalismo neoliberal, que busca convertir todos los ámbitos de la vida en mercancía.
Por lo tanto, la incorporación de las demandas de los movimientos en la agenda del G8+5, debe ser entendida como un intento de canalizar y mediatizar las resistencias contra las múltiples opresiones mantenidas por el capitalismo neoliberal. De esta manera, el poder busca proteger y consolidar su proyecto constitucional de crear una soberanía económica mundial, la “liberalización” de los mercados que se imponen sobre las leyes nacionales y las demandas de los movimientos.
Afirmamos desde el Perú que el modelo actual del capitalismo neoliberal está agotado, modelo que aùn sigue generando abismales diferencias entre ricos y pobres, y desplegando una dinámica depredadora absurda que nos condena a la destrucción y a la muerte. El sistema político internacional, que incluye al G8, mantiene el statu quo a través de la concentración del poder económico y político en vez de abrir espacios para su transformación radical que permitiría enfrentar las amenazas y los desafíos que la humanidad encuentra en el momento actual.
Por ende, entendemos que el encuentro del G8 en Alemania no ofrece, ni busca, soluciones a la opresión, las amenazas y la violencia que los pueblos del mundo sufren diariamente. Afirmamos la urgencia de una liberación verdadera, a través de la construcción de una democracia real, radical y global, desde lo cotidiano hasta la construcción de una globalización poscapitalista, basada en la autonomía, la democracia radical, la diversidad, la justicia, la equidad y la solidaridad.
3 de junio de 2007
Programa Democracia
y Transformación Global
¿Qué es el G8?
El G8 es el "club de los más ricos". Está formado por los cabezas de estado de los siete países más industrializados, ricos e influyentes del planeta: Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido, más Rusia (que no es de los más industrializados ni de los más ricos, pero sí de los más influyentes). Los gobernantes de estos ocho estados se reúnen una vez al año en lo que se conoce como la “Cumbre del G8”, para hablar sobre la evolución de la economía, la política y la sociedad mundial, y para acordar líneas comunes de actuación en dichos campos. A lo largo del año, los ministros de economía, comercio, relaciones exteriores, medio ambiente, trabajo, etc., se encuentran para ir preparando la Cumbre anual, acercando posiciones y negociando consensos.
En estos días se lleva a cabo una nueva cumbre en Alemania, a la que se han sumado los llamados países emergentes entre los que están como invitados Brasil, China, India, Sudáfrica y México.
¿Cómo aparece el g8 ante los pueblos del mundo y que ha logrado realmente?
A través de los grandes medios de comunicación vinculado a estos países ricos se dice que el g8 se reúne para: Mantener la paz mundial, mantener el equilibrio económico, promover el desarrollo de los países tercer mundistas, combatir la pobreza extrema y preservar el medio ambiente y demás temas de carácter mundial. Esta cumbre a realizarse en Alemania tiene por ejemplo como lema: “Crecimiento y Responsabilidad” y está presente la preocupación ante el llamado calientamiento global, resultado de las emisiones del CO2 en su mayoría desde los países más ricos.
Sin embargo, en los hechos, ha tenido resultados mínimos en estos aspectos. Además que estas reuniones son secretas a pesar de que tratan asuntos que involucran el destino de tod@s l@s que habitamos este planeta, siendo de destacar que ellos apenas representan al 10% de la población, tomando decisiones en función de sus propios intereses y ganancias, que es lo que realmente les interesa.
Cumbre tras cumbre, encontramos así una invariable reafirmación por parte del G8 de las bondades de la globalización neoliberal y un impulso continuo de las reformas que avanzan en cuanto a la liberalización comercial y financiera, las privatizaciones, la flexibilización del mercado laboral y las políticas macroeconómicas deflacionarias como el déficit cero en el presupuesto y los elevados tipos de interés siempre en detrimento de las políticas sociales. En esto realmente han sido eficaces con las consecuencias que ya conocemos.
Pero además de ello lo único a lo que han contribuido es a que el mercado armamentista crezca en los países azotados por la guerra. Estados Unidos se sigue negando a proceder en la reducción de CO2 que está generando el calentamiento global con efectos como la escasez del agua, la desertificación de los suelos entre otros fenómenos climáticos que siempre afectan a los más pobres del planeta. En otras palabras es un circo orientado a seguir fortaleciendo el poder económico y político de unos cuantos que hacen del mundo una simple mercancía y una fuente de ganancias el sufrimiento absurdo de millones de seres humanos. Todo lo demás han sido cantos de sirena para mantener el capitalismo incluida la invitación a los países emergentes.
Luchando por las alternativas
Sin embargo, un potente movimiento que busca una globalización alternativa y solidaria se ha expresado también desarrollando contracumbres cuyos objetivos son repudiar estos encuentros de los poderosos y lograr la articulación de esfuerzos para construir alternativas. Se trata de conseguir que se detenga la liberalización de mercados en el agro que sólo benefician a los países ricos que cuentan con subvenciones muy grandes, construir formas de intercambio más justos, acabar con la militarización y la guerra, detener a las políticas migratorias fascistas, y detener el calentamiento global son algunos de los ejes que unen a quienes también en las calles se hacen escuchar.
Nosotros coincidimos en la necesidad de avanzar en la construcción de una alternativa radical al capitalismo pues consideramos que su forma civilizatoria nos está llevando a la destrucción; que no se trata de mendigar políticas paliativas a países que sólo velan por los intereses de los grandes capitalistas, sino de construir alternativas concretas desde las que generemos nuevas relaciones sociales sin explotación, dominación y discriminación.
¡SI GLOBALIZAN LA MISERIA, GLOBALIZAMOS LA RESISTENCIA!